martes, 16 de septiembre de 2008

Llueve, hijo mío..



Llueve, hijo mío..

las paredes muerden tu ausencia

y un silencio gris destila lágrimas

en la entraña deslucida de esta vieja casa.


Crepita en las rendijas del tiempo

una voz demandando tu regreso

y mi boca es lamento que injuria el vacío de las horas.


Llueve y el viento escapa de mi sombra

por temor al invierno que aumenta

la orfandad de mi vientre lacerado.


Llueve, hijo mío

y la lluvia carcome la tierra de mis manos

intentando liberar las caricias postergadas.



El amanecer burla mi ventana

y sólo la noche es capaz de albergar la tristeza

de una muerte que aún asecha los pechos

y la carne.



Llueve, hijo mío..

siempre llueve.


34 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

La lluvia nunca nos deja indiferentes a su paso. siempre tiene algo que decirnos, siempre lleva algo misterioso o nostálgico; la lluvia...Un saludo!

Froiliuba dijo...

Que duro poema... el hijo que no está, el hijo que no fué, pero hijo ausente, aunque no en el recuerdo.

Menos mal que esa lluvia gris y fría que nos trae esos malos momentos siempre termina acabando para dar paso a un maravilloso día soleado.

mil besos, desde Madrid.

lilithomega dijo...

Pili, me tocaste en el alma y no es enero, pero llueve, y no sólo detrás de la ventana.

Un fortísimo abrazo hasta tu árbol, bellísima.

Viví (Lecabel)

Pilar dijo...

Moderato:
Tienes mucha razón, la lluvia siempre habla en un lenguaje mecido por acentos misteriosos, aún así, poniendo atención, sabremos descifrar el significado de su mensaje.

Un abrazo desde mi sur
Pilar

Pilar dijo...

Froiliuba:
El hijo que no está, suele ser el que más permanece en el corazón de una madre.
La lluvia es su voz acunando nuestra tristeza.

Un abrazo inmenso desde Chile
:)

Pilar dijo...

Vivi:
Para mí es un honor tenerte aquí.
La lluvia trae consigo demasiadas emociones, muchas de ellas contrapuestas, diferentas .. y luchan en batallas, donde, solemos salir con alguna herida.
Gracias mil por llegar a mi sur

Un abrazo grande
Pilar
:)

fonsilleda dijo...

He leído no sé cuantas veces este poema tuyo. Y me hago protagonista y me duele la ausencia y llueve.
Siempre llueve cuando un hijo no está, pero también amanece radiante cada vez que regresa.
Un bico enorme hasta tu Sur.

Pilar dijo...

Fonsilleda:
Duelen las ausencias, sobretodo las que no alcanzaron a ser una realidad.
Gracias mil, como siempre, por tu tiempo y palabras

Un abrazo grande!
Pilar
:)

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

es muy lindo...

Pilar dijo...

Otra vez viajar al olvido:
Me alegra mucho que te gustara.
Pasaré a conocer tu blog.

Un abrazo grande
Pilar
:)

Robin dijo...

Un gran poema, Pilar.

Se palpa la nostalgia y el desconsuelo por la ausencia del hijo.
La casa queda impregnada del recuerdo, todo lleva hasta él, todo desluce la vida, todo es lluvia triste…
Me conmueves.


Un beso.

Pilar dijo...

Robin:
Has logrado captar la esencia de mis versos y al leerte, vuelvo a sentir la humedad de esa lluvia y cierto dejo de tristeza.

Gracias por estar
Un abrazo grande
Pilar

Marinel dijo...

Pilar...¡qué tristeza me invade al leer este hermoso poema!.Es un lamento desgarrador de una sempiterna madre que llora desconsolada la ausencia del hijo amado.
Lo que más duele, lo que más se siente, lo que no se olvida jamás...
Se te llena el alma de pena al sentir esa emoción despechada y dolorosa.
No sé si tiene algo que ver contigo.Espero que no, pero sea como fuere, has puesto todo tu ser en estos versos.
Un beso muy fuerte.

MaRioSe dijo...

Aysss! que se me va mi niño el lunes, que parte para Cádiz, que allí se quedará 3 meses y aunque sepa que casi todos los fines de semana que pueda lo veré, se me parte el alma y al leerte se me puso la piel erizada y hasta el corazón se me aceleró.
Chiquilla que tienes magia, eres toda una maestra en transmitir.
Me quito el sombrero.

http.//marihose.blogia.com dijo...

"la orfandad de mi vientre lacerado"
Así me siento y.. aún no se fue.
... y aceptando su crecimiento.

Qué remedio.

rule dijo...

Muy bonito,un poco duro pero bonito, con esa lluvia a las espaldas.
Hacia tiempo, muchos besos pilar.
encantado de volver a leerte.

Pamela dijo...

Hermosa tu poesía, hermosa la lluvia. El hijo vive siempre en la madre.

balteu dijo...

Triste poema y la relación de la lluvia con las lágrimas, con la ausencia, con la nostalgia de ese hijo que no está, acentúa todavía más esa tristeza, convirtiéndola en pena.
Pero el poema es bello en sí, porque hace aflorar el sentimiento de madre, su cariño por ese hijo y su hermosura radica en esas imágenes de amor, de ternura que muestra.
Me gustó mucho.
Un bico.

Pilar dijo...

Marinel:
Tenerte aquí es un gusto, mas aún, conociendo tu sensibilidad y tus letras.
El poema no tiene relación directa conmigo, pero si con alguien cercano que amo, mi hija. Ahora ya está todo bien y lleva un embarazo maravilloso.

Un abrazo grande!
Pilar

Pilar dijo...

Mariose, cajita de música:
Gracias por lo que dices, a pesar de que sé que va el cariño de por medio.
Debemos aceptar el que los hijos crezcan y emigren, por lo mismo, aprovechar todos los instantes que podamos con ellos.
Eres un sol

Besos
Pilar

Pilar dijo...

Rule:
Si, hacía tiempo que tenía algo abandonado este rincón, pero poco a poco, voy retomándolo.
Gracias por pasar!

Un abrazo
Pilar

Pilar dijo...

Pamela:
Es verdad, el hijo siempre está ligado a la madre aunque crezca.
Gracias por tu tiempo y palabras
Pasaré a conocer tu blog

Un abrazo
Pilar

Pilar dijo...

Balteu:
La verdad, es un triste poema, incluso podría decir que es algo desgarrador y eso intenté. En el fondo, traté que todo se impregnara de esa ausencia y dolor.
Gracias mil por estar aquí, compañero de letras

Un abrazo grande y un bico
Pilar

Pedro dijo...

Cuando comienza a llover siempre nos da la impresión de que no va a parar nunca... pero no es así, siempre para alguna vez.
Deja que el tiempo transcurra y verás como tarde o temprano escampa y vuelve a salir el sol.
Un beso y ánimo.

Pilar dijo...

Lo sé, Pedro. Ten claro que es sólo un poema y yo estoy bien.
Gracias mil por preocuparte!

Un abrazo grande para ti
Pilar

Armida Leticia dijo...

Pilar, gracias por pasar a mi blog y dejar tu comentario. A veces escondemos las lágrimas con la lluvia.

Un abrazo, desde México.

Pilar dijo...

Armida:
Vuelvo, poco a poco, a reintegrarme y visitar los blogs.
Ha sido un gusto pasar por el tuyo nuevamente

Un abrazo
Pilar
:)

Canto y vida. dijo...

Acabo de leer un poema tambièn a la lluvia en el blog de Màximo Ballester...La lluvia es mar que nos abarca demasiado, nos hace nacer y alimenta nuestros mejores versos.

Bello Poema, Pilar.

¡Un abrazo!

Nelson dijo...

qué tremendo...nada más que decir
un abrazo
Nelson

GINEBRA dijo...

No sé las veces que te he leído este poema... realmente casí podria decir que lo sé de memoria... y cada vez que te leo.. me haces sentir un escalofrío...
Imagino que no hay nada peor en la vida que despedir un hijo...
Un saludo
Beatriz (Ginebra71)

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Vuelvo a tus versos y me contagio de nuevo

Un abrazo desde Medellín

RosaMaría dijo...

Hermosa poesía, dulce, dolida, pero muy amorosa en ese dolor.
Estoy encantada de volver a leer tus líneas. Abrazo gordo.

Don Juan de Marco dijo...

despierta el día mi ruiseñor
llama a que aparezcan las nubes
dile al sol que te ilumine,
luego bañate en las aguas de mi fuente, deja que tus plumas vuelvan a brillar.

Y vuelve,
vuelve al día siguiente
pues necesito de tu cantoy de tus chapoteos en mi fuente.

no dejes de volver
porque depiertas mis dias
porque tu alegras mi mañanas
vuelve, siempre vuelve.

Don Juan de Marco

RosaMaría dijo...

Una lluvia de lágrimas cae sobre esta amorosa poesía. Un abrazo.