lunes, 14 de enero de 2008

Historia


Hoy reniego de todo lo vivido,
desconozco raíces y certezas,
no acaricio los vientos de mi huerto
que, en su paso, encubrían mi tristeza.

Abandono mi historia, nuestra historia,
me escabullo cediendo los recuerdos,
hacia un sur que me invoca dulcemente
y que entiende el por qué mis inviernos.

No sabrás ya de mí, no te preocupes,
ni habrán frases de amor, menos mi verso
cantará para ti como lo hacía
en la magia de todos sus acentos.

Si me amaste?, no sé, no me atormento
con preguntas que sólo matarían
lo que queda en bastillas del recuerdo
como un credo de amor, para mi vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Descubrí tu blog, poco a poquito iré conociéndote. Me gusta como perfumas este mundo que a veces parece tan frío.

Klaus

Aukinko dijo...

Gracias, Klaus.
Eres bienvenido