jueves, 21 de febrero de 2008

Para olvidarte...


...y le hice el amor con dolor, con furia,
entregándome y entregándote,
dejando, en fusionadas humedades,
las huellas tatuadas por tus manos,
vaciando el sabor de tus besos en su boca,
arrojando los latidos que guardaba de tu sexo
en orgasmos de despedida.

...y le hice el amor sabiendo que, en su cuerpo,
comenzaba a olvidarme del tuyo.

14 comentarios:

Pescador dijo...

Intenso, provocativo....este poéma lo saboree con cosquillas en mi piel Pilar, las palabras me transportaron a ese instante en que uno se olvida en el cuerpo del otro.
Un abrazo sin olvido.

Escribidor dijo...

Pilar,
Un poema tan bello y sincero como tú....

Cariños,
Cristián.

Pilar dijo...

Gracias, Pescador!
Tenerte aquí es un gusto.
Me alegro que Para olvidarte, haya logrado transportarte.

Un abrazo, compatriota nortino

Pilar dijo...

Cristián:

Gracias, en serio, por tus palabras.

Un abrazo afectuoso

Anónimo dijo...

no he usado troqueles,
ni he sorbido sabor,
por lo que espero a mi
no tengas que olvidarme...

Rolando.

Pilar dijo...

Señor, señor..
La poesía es eso, sólo poesía.
La realidad es otra y si preciso troqueles, no dude en ponerlos

Un abrazo afectuoso, Rolando

cefe dijo...

Y todos los olvidos, se engranan a la lluvia como horizontes de sueños empuñados... Los olvidos son nuevos trinos construyendo madrigales, dibujando lunas y abriendo ventanas al infinito... La eternidad es la almohada del olvido.

¡Felicitaciones Pilar!

Pilar dijo...

Cefe:
Gracias por estar siempre, amigo mío.
Gracias por compartir la locura por la poesía y alentarme a seguir escribiendo

Un abrazo grande

cefe dijo...

Un orgasmo
a veces
pareciera la muerte alada
de una mariposa.
La agonía de un cisne
o la muerte súbita de una peonía.
Sin embargo, hay orgasmos que no son
el final de nada, por que son
un amanecer
de sábanas infinitas.

Pilar dijo...

..el leve clamor del minuto que despierta madrugadas,
la caricia suave que colma el cáliz del deseo,
una ola estallando en marejadas..


Cefe:
Cada palabra tuya logra deslizar lo escrito por mí
y realzar la poesía de tus letras, amigo mío.
Yo soy quien debe felicitarte y, además, sentirme orgullosa de poder contar contigo.

¿Un café en Providencia?

cefe dijo...

Pilar:

Un café en Providencia... o en el fin del mundo. Allí donde la lluvia dibuja árboles y pájaros en la memoria.

Un abrazo.

Pilar dijo...

Gracias, Ceferino M., eres muy especial para mí.

Un abrazo, para ti, que se duplique en cada kilómetro que no separa.

Beatriz Lehmann dijo...

Pilar:

¡¡Precioso!!, erótico, potente en descripciones.

Si, ¡lo hice! con ansias, con hastío
con la furia de desaparecer en un instante.

Abrazos.

Pilar dijo...

Gracias, Beatriz, por tu “precioso”, sobretodo porque te considero una voz de valor en este tipo de poesía.
Un abrazo grande!
(Si, lo hice!!!. Estoy intentando entremezclar estilos!!)
:)