lunes, 10 de marzo de 2008

Mientras te recuerdo.. (Carta no enviada, mayo, 2007)



Te escribo mientras bebo un café que se hiela con el tiempo de esperarte y ceñido por la torpeza de mis manos carentes de tu piel.
Te escribo desde el mismo rincón de siempre, desde donde nacen estas palabras poco legibles, desde donde, tantas veces, he pretendido confesar cada emoción que despiertas en mí, desde la frustración de no lograr alcanzar a trazar una letra que de paso al desahogo, desde mi timidez, desde mi pudor. Te escribo desde este dolor que carcome mis horas, desde esta ausencia de ti que mata y extravía mis sentidos, desde la carencia de tus ojos, desde el recuerdo de tu voz sembrando un te amo en cada rincón de mis días, desde la quietud de tu paso, desde tus por qué, desde tus fracasos, desde tus sueños rotos y tus secretos ideales. Te escribo desde mis noches pensándote, desde cada madrugada extrañando tus abrazos, desde el minuto en que consideré que perdía la libertad de continuar sintiéndote a mi lado.
Te escribo porque te amo tanto y este amarte en soledad es tormento agudo y constante.
Te escribo para reconocer que he intentado mil veces llamarte y me quedo mirando el teléfono e imaginando conversaciones que quizás nunca existan.
Te escribo contándote que he creado mil cartas no enviadas con mil sueños tuyos, míos..
Te escribo para que sepas que siempre estarás en mí, porque me enseñaste a volver a creer que es posible renacer cuando el amor es capaz de destruir distancias y, porque este amarte así, es lo único que profesé sería para siempre.
Te escribo para terminar de desnudar mis dogmas, mi orgullo, mis temores y mi no saber amar sin reclamarte segundo a segundo.
Te escribo porque se hace inmenso este silencio y ya no sé vivir las horas de un futuro que me asecha.
Te escribo, te escribiré cada día, aunque nunca estas cartas lleguen a ti.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonita carta no enviada el 2007 y bonito privilegio que tendrá el susodicho aquel...

Espero que esas líneas no enviadas el 2007, pero escritas, así como otras que parece serán escritas también, no constituyan alguna clase de carencia o dolor por el que las palabras parezcan llorar o añorar o soñar realidades, especialmente si representan a su escritora...

Pilar dijo...

Las cartas no enviadas, Anónimo, son como los besos postergados. Quedan a la deriva en un océano remoto, pero siempre hay olas que salpican de su aroma nuestras orillas, hasta qué..
Poco a poco irán mis cartas reapareciendo, a medida que las rescate de un naufragio cibernauta literario.
Las cartas no enviadas nos recuerdan generalmente, la inmensa capacidad que tenemos de amar.
Gracias por venir a contemplar el beso del pasado en el presente.

Un abrazo

Fernando dijo...

Est�s llena Pilar, de poes�a. Como dir�a G.Adolfo, tu misma eres poes�a. Cuanra belleza hay en esas cartas no enviadas.
Un Beso

Beatriz Lehmann dijo...

El café se enfrió en mundos imaginarios repletos de caricias

Me gustan tus cartas llenas de sutilezas.

Abrazos

Pilar dijo...

Estas cartas olvidadas, no enviadas, Beatriz, son como el llanto que jamás se llora.

Un abrazo grande

Pilar dijo...

Ni siquiera sé, como agradecer, tus hermosas palabras, Fernando.
Un gran abrazo sirve?

Pilar

RosaMaría dijo...

Cuánto dolor y qué bien expresado,cuánto desencuentro para un amor tan profundo. Besos.

Pilar dijo...

Rosa María:
Una carta no enviada es un susurro contándonos el dolor de lo perdido, lo callado, lo postergado.

Gracias por tus palabras enviadas
Un abrazo largo que logre cruzar el charco y llegar a ti

Pablo dijo...

y seguiran siendo susurros que el viento llevará aca y allá

Pilar dijo...

Esos susurros son los que me transportan sin, necesariamente, saber a que lugar llegaré.
Me gusta, de vez en cuando, volver atrás, Pablo. Volver en letras, nostalgias, emociones..., simplemente volver y reandar lo andado, así, hago un viaje atenta a lo que no descubrí en el primero.

Abrazos para ti

Anónimo dijo...

Esta carta no enviada es un suspiro desde el fondo de tu alma y hasta el fondo de quien la reciba, aunque de él no fuera.
Ese sabor a café con canela permanecerá por siempre en lo más profundo de los sabores recordados y jamás vueltos a beber; con un te amo en silencio...

Pilar dijo...

Gracias, Anónimo por cada sorbo de palabras y por ese silencio respetuoso que, sin duda, te engrandece como amigo.

Un abrazo grande y, sé que en algún futuro, podremos compartir algún café.

Anónimo dijo...

Simplemente Te admiro art... Jianito2985